domingo, mayo 12, 2019

Cosas de niños

Por José Alvarado Montes

En la niñez la mente infantil no conoce el egoísmo, ni la maldad humana, más se quedan los cuentos infantiles, las fábulas y las leyendas que se remontan a tiempos muy antiguos y se goza al escuchar las andanzas y aventuras de animales o personajes heroicos, donde no falta la magia, las hadas, los gigantes, los enanos, sirenas, ogros, dragones y otros seres fantásticos más grandiosos, recuerdo que contaban de las profecías de la madre MATIANA, de los poderes de los polvos de la madre CELESTINA o de LA VARITA DE VIRTUD, ahora se mas de la madre MATIANA y que fue originaria de TEPOZTLÁN hoy estado de México, vivió a finales del siglo XVI y los años del siguiente; fue una pobre sirvienta de una monja rica como se usaba en tiempos de la COLONIA, de nombre SEBASTIANA MAYA en el Convento de SAN JUAN DE LA PENITENCIA, en la capital del VIRREYNATO de la Nueva España. MATIANA cobró fama de santa y milagrosa, a la muerte de su su patrona, ingresó al prestigiado Convento de SAN JERONIMO, pero nunca fue declarada santa por la iglesia. Se atormentaba con flagelos y cilicios, realizaba las tareas más humildes del Convento y era un modelo de rigor y obediencia. 
En fechas distintas, dio a conocer una serie de profecías, supuestamente comunicadas por la Virgen que inquietaron a la temida autoridad de la INQUISICION quienes la sometieron a un detallado interrogatorio sin encontrar causa para condenarla. Antes de morir comunicó a dos discípulas suyas de nombre Francisca Montes de Oca y a la India María Paula, estos escritos trascendieron de forma oral en el siglo XIX. La MADRE JERÓNIMA JOSEFA DE LA PASIÓN. 
Prometieron revelarlos de manera fidedigna. Un tanto distorsionados por el transcurso del tiempo fueron sujetas de mucha curiosidad en las décadas posteriores. Las profecías de la madre MATIANA fueron muy diversas, hablaba de grandes penurias y castigos sobrenaturales para México desencadenados por satanás, en la forma de pobreza, desastres, guerras y epidemias, anunció el hallazgo de un rico aceite subterráneo que ayudaría a la Nación a salir de la pobreza. Lo mismo recuerdo una profecía en verso SOBRE EL FIN DEL MUNDO en 1960 anunciado por una gran oscuridad cosa que me asustaba que solo las velas benditas alumbrarían. 
Pasó el tiempo y todo quedó en el olvido. 
Al caer la tarde niños y niñas del barrio salíamos a la calle a jugar, correr, contar cuentos en fin era una convivencia sana y sencilla. En los cuentos los personajes eran: Caperucita Roja, Blanca Nieves, La Bella durmiente, Aladino y la lámpara maravillosa y más niñerías; las mamás, abuelas y tías se sentaban en la puerta de las casas, nos vigilaban al tiempo que tejían o trabajaban en sus costuras. Entrada la noche cada quien se recogía a sus casas. 
Otro día lo mismo entre cuentos, adivinanzas y deseos, se nombraba para las cosas difíciles los polvos mágicos de la Madre Celestina, no sabíamos si el personaje era real o ficticio. Muchos años después supe más de este personaje. Según el personaje de la Real Academia Española que esta expresión esta en desuso, se refiere al “modo secreto y maravilloso con que se hace algo” es decir una fórmula mágica según es de la obra dramática “La Celestina de Fernando de Rojas, en la que una alcahueta ( la Celestina) le da unos polvos mágicos a MELIBER una doncella virtuosa y bella para que se entregue a los deseos carnales de su pretendiente, la estrategia de esa mala mujer provoca una tragedia: por haber perdido su virtud: MALIBEA opta por el suicidio y se arroja al vacío desde una torre. Hace más de sesenta años tuve conocimiento de esos polvos de la madre CELESTINA algo que los niños de ahora desconocen. 
En los cuentos de hadas que tanto abundaban nunca faltaba el hada madrina que siempre protegía al personaje principal a lograr sus deseos por imposibles que parecieran, ayudada de su varita mágica, le pedía con las siguientes palabras “Varita de virtud con la virtud que tu tienes y la que Dios te ha dado te pido (se hacia la petición) se cumpla el deseo y todos felices. Esta creencia es muy antigua y su origen procede de una época en que los elementos de la naturaleza se consideraban medios para acceder a los conocimientos sobrenaturales, los DRUIDAS creían que los bosques y los árboles permitían hacerlo cortaban ramas de la especie del TEJO, AVELLANA Y ROBLE que empleaban como amuletos para que les trasmitiera sabiduría, después sus varas fueron como instrumento de magos e ilusionistas y estafadores para darle más realidad a sus trucos pero que no tienen nada de mágico más que ya en la madurez de la vida. Es grato recordar LAS COSAS DE NIÑOS.

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