sábado, abril 04, 2020

Tepatitlán, “La Perla de los Altos”

Sabiendo que de pedernal es de tu subsuelo, te eriges regia, añeja, portentosa y colonial; firme es tu carácter, tu progreso. Siendo TECPATL, piedra o pedernales y nos refieren tu nombre, TITLAN es tu apellido “entre o lugar”, te completa. 
Desde tu altura de Reyna te permites otear a tus vecinas que son bellezas sin par: las Yahualicas, Arandas y San Julián, a todas pongo asterisco pues engalanan sin duda, A LOS ALTOS DE JALISCO. “Joya de la Corona de los Altos”, estoy seguro lo eres y el botón de la muestra son tus hermosas mujeres. 
489 años portas en tu histórica espalda, y ¡mira!,¡qué lozana, qué altiva señora! Sí, tu “Tesoro está en tu gente”, lema joven que te retrata en el caleidoscopio del emprendedurismo, el trabajo y la nobleza de tu gente, orlados con la exquisita belleza de tus damas. 
Desde tu náhuatl nombre fuiste bautizada con las aguas benditas franciscanas de tus Evangelizadores Frailes, Rogelio Rea y Antonio Moreno; protegiéndote con el Seráfico hábito. Igual cubrió tu espíritu y cendró tu religiosa estirpe. 
Tu gente al trabajo apasionada, en el comercio son primeros y después de la jornada se apetece un buen CRISTEROS. 
Quién no sueña por tus frescas calles caminar, apreciar sus elegantes cornisas de perfectas líneas y fino talle! En cada cantera encierras retazos de excelsa historia; suntuosos edificios de colonial memoria. 
En el místico Santuario de “El Señor de la Misericordia” se “vive” la sensación, pues se siente la presencia de Antonio Mendoza, su asustado “descubridor” allá por el octavo día de Septiembre de 1839, que ora, reza y le ha contado: ¡Bendita devoción nos ha legado!. 
“Cerro Gordo”, volcán dormido allá por tu “Barranca de Las Varas” de milenario dormir; de mágico sueño, ¡Gracias!, por darnos a los tepatitlenses, Alteños y al mundo devoto, esta sacrosanta imagen en el Encino nacida. Ya leyenda, ya mito, ya historia; nos uniste Señor misericordioso: nos diste gozo, fortaleciste nuestra Fe, nos diste Gloria. 
Acudo a tu aposento, genuflexiono mis rodillas para ante tu apacible figura llenarme de esperanza para después en el Cerro Gordo, bañarme en tu cascada del “Centinela”. 
Señor, igual te retrataste para ser perenne en nuestro Escudo de Armas porque eres referente de las creyentes almas. Atisbas desde el alma con protector señorío el balar de tu rebaño por doquier regadas, dejando en el suelo tuyo, sus huellas coloradas. 
Arx Christy sumus, así: “Somos el Baluarte de Cristo”, así lo hemos vivido y en plena lucha cruenta por tu religión luchamos, en ese negro cisma llamado LA CRISTIADA. 
1530/1852/1952 trilogía en el tiempo que son genealogía de tu fecunda historia: tu Fundación, Inicio del culto al Señor de la Misericordia y Primer Centenario de este hecho. 
Tu étnico origen es alquimia de los pueblos chichimecas, otomíes y de aquellos grupos de “milicianos rurales Castellanos” traídos por los conquistadores para repoblar el rumbo y como estrategia bélico-etnocida. 
Tu mudanza para establecerte por siempre pasó desde Pueblo Viejo, Cerrito de la Cruz hasta el hoy asentamiento que ocupas con el liderazgo de tu prehispánico héroe Mapelo. 
Entre 1824 y 1883, en un meteórico ascenso, pasaste de VILLA a CIUDAD por Decreto del Congreso del Estado. En 1927 tu pueblo de rojizo suelo fue Actor y Testigo de una insulsa lucha por la Fe, atizada por grises intereses y pagada con hemático líquido de tu azuzada raza. 
Grandes personajes alhajan tu grandeza, de los mendicantes franciscanos que te evangelizaron hasta las prominentes figuras del deporte, la política y el culto religioso. Así eres de grande, Tepa; este acrónimo te vuelve universal: tu laboriosidad te sostiene y te orla la grácil belleza de tus mujeres y el fiel apego a tu misal. 
Un ramillete de loas, aplausos y de flores a los Hernández Loza, González Flores por sus quehaceres y dones, y por qué no al famoso “Tepa” Gómez. 
Con la siguiente expresión muy alteña cerramos la apología: “Blancos y aunque sean de manta”, llena de consciente exclusión de frente a tu multiétnico origen racial. 

Mtro. Juan Rosales Contreras.

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