domingo, junio 07, 2020

ENSEÑANZAS DE UNA CUARENTENA PROLONGADA

Por: Miguel Ángel Quintana Salazar

Después de tantos días de encierro ¿Qué aprendimos? Tal vez lo frágil que somos ante la amenaza de un virus, el miedo social a la muerte, constatar que se vive sin valores y virtudes, la poca atención a una sana alimentación, a las creencias de que nada puede suceder, que tenemos muchos años por delante, y la realidad es que no es así, ni el trabajo, ni los ahorros, ni los seres queridos estarán ahí, son efímeros hoy están mañana quien sabe. 
Los noticieros hicieron un drama de la situación, atemorizando a la sociedad más que informar, ante los ojos de muchos, ellos si estaban trabajando y cobrando un salario seguro, que entre los miles de la audiencia, ya habían perdido, no mostraban angustia en que esto se prolongara, con tanta noticia fatalista sin importar el canal o el horario según las cadenas televisivas, tal parecía que todos tenían el mismo guion de lo que iban a decir durante el día, desespera a cualquiera, es decir, frente al televisor al instante preferías ver una película en lugar de estar enterado. Los que gozamos de una pareja nos preguntamos en silencio, ya la tienes está a tu lado, porque no la amas y le dices cosas bonitas como cuando estaba lejos; las respuestas son: porque se va a enfadar, si la trato con mucha ternura y la beso me retirará de su lado en un par de horas, si quiero hacerle el amor todo el día pensará que soy un depravado, y si no la busco creerá que estoy saliendo con otra. 
Terrible situación la que viven los amantes en esta pandemia, no solo no pueden verse, no hay pretextos para salir porque todo está cerrado, hasta esos centros de ayuda humanitaria para des estresarse en su encuentro ilícito, y aunado a esto para generar mayor tensión trabajas en casa. No quisiera estar en sus zapatos, cuantas relaciones extramaritales y/o matrimonios llegaron a su fin por la ausencia de compromiso en su doble vida, poca atención, pero esta historia la trataremos en otro artículo. 
Cuántos hijos estarán pidiendo al cielo que los papás regresen a trabajar, que se abran las puertas de su casa para retornar la soledad habitual que en estos momentos tanta falta les hace, por que vives con ellos pero no los conoces, no sabes sus gustos y el pretexto es la barrera generacional. El mal humor de los viejos, las pláticas sin sentido, las órdenes constantes de arreglar su cuarto, de servirse solos, de cooperar con los quehaceres de la casa, bañar al perro, sacarlo a pasear, ayudar a los hermanitos a hacer sus tareas, mientras los papás perfeccionan el home working, y para empeorar la situación escuchar los mismos malos chistes o ver “La Rosa de Guadalupe” y aumentar “más tragedias” para terminar con un terrible día. Las dos primeras semanas que felicidad ¡vacaciones!, pero al no salir de casa de manera obligatoria las ideas se fueron acabando, dio la sensación de temor por el futuro. 
Y lo que ya sabíamos todos, la escalofriante brecha de desigualdad que existe en nuestro país, entre los que más tienen y los que carecen de todo, el sufrimiento y la preocupación no es vista de la misma manera, algunos podrán sortear el vendaval sin despeinarse y otros no sabrán cómo sobrevivir. 
Los problemas sociales de esta pandemia, también fueron aprendizajes, aumentó la violencia intrafamiliar, los intentos de suicidio, hubo un incremento en el consumo de drogas, obesidad, las personas fuman, comen y beben más ante cualquier pretexto (aunque esto siempre ha sido así) sólo que ahora lo justifican por el estrés que causa el encierro. 
Lo más lamentable de esta época de escasos valores y nulas virtudes, aumentó la delincuencia, robos, asesinatos, choques (a pesar de haber menos vehículos), además los comerciantes exageraron los precios a pesar de los nulos subsidios económicos y despidos injustificados, al encarecer la canasta básica, fue criminal, arroz, frijol, huevo, etc. “subieron de precio” ¿y las autoridades?, ellos inmersos en dar cubre bocas y repartir gel, ¿acaso sirven para algo más? Los camiones urbanos se unieron al alza en las tarifas, utilizando los mismos camiones viejos, con choferes nefastos, prepotentes y groseros. La pregunta obligada ¿y la capacitación prometida?, ¡Ah!, pero hubo un acontecimiento que no dolió, elevaron el costo de la cerveza, ese si es un golpe bajo a la conciencia de la humanidad. 
¿No les parece curioso que las personas si tengan dinero para comprar cerveza y no para los alimentos básicos? 
La otra cara de la moneda, empresarios que se ganaron el respeto, ya que se organizaron para regalar cubre bocas, gel, guantes, mascarillas, despensas, comidas y sostuvieron los sueldos de sus empleados. Personas altruistas que desde diversas trincheras ayudan como pueden y con lo que tienen, creando proyectos que se aplauden. 
Si queremos una generación fuerte que pueda sobrevivir, debemos empezar por romper esquemas, paradigmas y alejarnos de viejas creencias aceptando nuevos retos reforzando valores, lo que habla bien de nuestra época es que trabajamos con el compromiso ante los embates de la naturaleza, ya sean terremotos, explosiones o desastres, sin embargo algo se salió de control y nos preocupa ¿No estaremos cometiendo el error de negar la comunicación evitando preparar a los “milenias” y se formen con la capacidad de enfrentar momentos críticos?, continuamos prefiriendo sufrir carencias para “que nuestros hijos no padezcan lo mismo”, en el pecado llevamos la penitencia, demasiada sobreprotección los inutiliza, que creen merecerlo todo, claro sin hacer méritos, pero si son capaces de ofenderse y entonces brotan algunos cuestionamientos ¿Por qué no les dedicamos 5 minutos para explicarles la tarea?, ¿Seremos capaces de aprovechar el confinamiento para dar calidad? 
Algunas madres se han visto obligadas a la educación de los menores, están estresadas por la escasa visión, preparación y paciencia al no saber cómo explicarles lo que dejan los maestros y el resultado es quejarse. Los hombres al mantener la imagen de ser los proveedores se liberan en gran medida de muchas obligaciones familiares, su faena es más fácil porque no tienen la presión de estar soportando (apoyando a los hijos) y como hay menos enfrentamientos, nos llevamos el cariño de los chilpayates, la vida es así de injusta, el afecto no es para quien lo merezca o se esfuerce más. 
¿Y Dios donde quedó en nuestras vidas? Hay un adagio que profesa así: “La familia que reza unida permanece unida”, si bien, hoy sabemos que debemos participar más en las actividades e “integrar” es parte de ésta misión. 
Que seguridad tenemos que la lección fue aprendida, si esto se extiende algunos meses más: 
¿Estaremos preparados mentalmente para enfrentarlo? 
¿Nos ha servido esta pandemia para hacer a nuestros hijos más fuertes o solo los hemos sobreprotegido? 
Se supone que vivimos con las personas que más amamos, ¿o nos boicoteamos solos?, además en la rutina acelerada de la vida “no tenemos tiempo” de conocer a la familia que también son muy importantes, o más, que los compañeros de trabajo, a los que decimos inusualmente que queremos como hermanos, ¿Será por que convivimos más de 8 horas diarias?, pero tal parece que las relaciones se desgastan, en vez de generar empatía con los consanguíneos, se entendió que el distanciamiento también es sano y necesario. Dentro de tus cuatro paredes ¿Lo lograste? 
Si no salimos fortalecidos de esto, ¿no sé cuándo?, fue una situación extrema, pero quien nos asegura que no regresara otra más penosa, no lo sabemos, a pesar de ello debemos estar preparados. 
Descubrí que tengo una vida propia, llena de metas, objetivos e ideales, que necesito soñar para saber que estoy vivo y agradecer al despertar que todavía cuento con esa chispa creativa que me motiva a iniciar proyectos en mi vida, independientemente de si existe pareja, hijos, padres o familia; detectando que al empezar por uno mismo se favorece a las personas que están a tu alrededor. 
Algunas actividades con beneficios personales en la reclusión de manera positiva y con provecho ¡en familia es mejor!, fueron las siguientes: 
Leer. Agregas palabras a tu vocabulario. Es entretenimiento para el cerebro. Creas patrones de sueño saludables. Disminuyes el riesgo de Alzheimer. Aumentas la concentración. Amplias tus temas de conversación. Mejora tu memoria. Reduces el estrés y formas tu desarrollo emocional. 
Ver películas. Revitaliza. Expone nuestros miedos. Ayuda a enfocar mejor los problemas. Tiene una función catártica. Te relaja, motiva, hace reír, provoca el llanto, la reflexión y nos hace vivir en los personajes. 
Jugar Ajedrez. Eleva tu cociente intelectual. Ayuda a prevenir el Alzheimer. Ejercita ambos hemisferios cerebrales. Perfecciona la creatividad y la imaginación. Potencia la memoria. Resuelve problemas. Incrementa tu capacidad lectora. Estimula la capacidad de análisis y síntesis. Apoya a entender las consecuencias de sus actos. Mejora el estado de ánimo. 

Escuchar Música. (Lo ideal sería escuchar música clásica o instrumental, donde los beneficios aumentan de manera exponencial) pero les daré a conocer los beneficios de escuchar cualquier tipo de música siempre y cuando te guste y te motive. 
Reduce el dolor. Disminuye el estrés. Estimula el cerebro. Provoca un sueño reparador. Favorece el aprendizaje. Detiene la depresión. Aumenta el rendimiento en el ejercicio. Decrece la presión. 
Armar Rompecabezas. Extiende la memoria. Desarrolla la capacidad motriz fina. Aprende a solucionar problemas. Ejercita los dos hemisferios cerebrales. Relaja el cerebro. Desarrolla la paciencia. Tolerancia a la frustración. Aumenta su lógica matemática. 
Descansar. Mejora la memoria y la habilidad de aprendizaje. Produce hormonas reparadoras. Ayuda a equilibrar el peso. Se es más atractivo/a. Protege el corazón. Sistema inmune más fuerte. Exalta la felicidad. Previene enfermedades crónicas. 

Y tú…. ¿Qué acciones realizaste?.......

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