sábado, mayo 15, 2021

SER UN VAGO ES UNA VOCACION

 Así como una persona sueña con tener una carrera, tener una esposa, hijos, casa, carro y deudas interminables, puede existir la posibilidad de que alguien no quiera ese tipo de vida, tal vez no quiera aspirar a nada solo a no tener compromisos con nadie. 
La palabra vago se utiliza en nuestra lengua para referirse a aquella persona que se destaca por su holgazanería y su pereza a la hora de actuar o realizar cualquier actividad, especialmente aquellas vinculadas al trabajo formal, incluso, muchas veces, a este tipo de personajes que no suelen disponer de ocupación … El vocablo vago posee dos orígenes etimológicos que dan lugar a múltiples acepciones. Por un lado, la palabra deriva del término latino vacuus y hace referencia a alguien que se caracteriza por ser perezoso, apático, con baja predisposición para realizar actividades, sin oficio y mal entretenido. 
Tras conocer esta definición, es posible establecer que la noción de vago se opone a la idea de trabajador. Mientras que los trabajadores se esfuerzan para cumplir con sus obligaciones y concretar sus objetivos, son responsables y llevan una vida ordenada, un hombre vago privilegia el descanso y la diversión por sobre el empleo. 
Las personas acusadas de vagas suelen ser conformistas y carecer de grandes expectativas. Pero no es tomado como vocación, pero a que se deberá que el numero de vagos este aumentando día a día en nuestras comunidades, porque ni ciudades pequeñas o grandes se escapan, últimamente parece ser una plaga cuya tendencia es aumentar y no se ve una solución inmediata ni pronta. 
Sin embargo, tiene sus ventajas ser un vago, no declaran impuestos, aunque si reciben ingresos (vía limosna), en esta pandemia no se ha reportado un solo vago con Covid o sea que para ellos no hay epidemia, viven en la basura en medio de la suciedad hacen sus necesidades fisiológicas en la calle y sin ningún tipo de higiene y aún así no hay epidemia para ellos, ¿Cuál es el secreto de estar protegidos contra la epidemia? Un cartón y una cobija es suficiente para pasar la noche en la calle, prueben un día dormir en la calle, y traten de ir al baño y de comer lo que encuentren, nunca había visto a tanto joven vivir en la calle, la patrulla fronteriza se queja de que el numero de niños y adolescentes solos cruzan la frontera es un fenómeno al cual no hemos logrado ponerle un alto, atravesaron todo el país como para no verlos… 
En Estados Unidos se vive bien siendo un vago, porque hay lugares que les dan hospedaje y alimentos por las noches, pero en nuestras ciudades es realmente difícil vivir en la calle, no tienen ninguna obligación ni compromiso con nadie, solo son personas que se conforman con lo que consiguen durante el día. Alguien dijo que ellos no enferman porque no ven televisión, y puede que tenga razón ya que los medios de comunicación son totalmente destructivos y creadores de pánico y tienen la importancia que le dan las personas al seguir noticias destructivas. 
Por otro lado, un uso muy injusto del término hace referencia a aquellas personas que no responden a los parámetros de normalidad establecidas por cada sociedad y, en general, a los artistas. Los individuos que se encuentran en contacto con su sensibilidad suelen rechazar las ideas preestablecidas y buscar su propio camino, llegar a sus propias conclusiones antes de sumirse a un sistema organizado. 
Esto no tiene relación con la falta de voluntad o de compromiso, sino todo lo contrario: se trata de hombres y mujeres, en principio niños y niñas, que tienen una profunda necesidad de cumplir sus sueños, y que intuyen a tiempo que no lo conseguirán siguiendo las pautas indicadas por su entorno. 
Muchas personas admiradas por decenas de millones alrededor del mundo han sido consideradas vagas en su juventud, y entre ellas se encuentran Stephen Hawking, Shigeru Miyamoto y el mismísimo Albert Einstein. La lista es mucho más extensa, pero estos tres individuos son lo suficientemente importantes para el mundo como para necesitar nombrar a otros. 
 Dos de ellos, sin ir más lejos, están muy relacionados; ¿qué habría hecho Hawking sin los descubrimientos de Einstein? Seguramente habría realizado investigaciones muy significativas, pero cabe destacar que se vio muy influenciado e inspirado por el trabajo del físico alemán. Miyamoto, padre de los videojuegos, creador de títulos que han revolucionado la industria en muchos aspectos, es probablemente responsable de la carrera de decenas de desarrolladores actuales, que se enamoraron de esta forma de entretenimiento a través de sus creaciones. En cada persona que es señalada de «vaga» puede existir un científico adelantado a su tiempo, un gran cantante, un genio de las letras. 
El machismo del idioma castellano obliga a generalizar en masculino, pero cabe señalar que las víctimas de este adjetivo mal utilizado son tanto hombres como mujeres. 
Quizás más graves, o con peores consecuencias, hayan sido las acusaciones de brujas o carentes de estabilidad mental, que enviaron a tantas mentes iluminadas a muertes espantosas. Vago también puede proceder del latín vagus y hacer mención a una cosa que carece de objeto específico y que resulta indeterminado, impreciso o sin definición: “Cuando el sospechoso intentó exponer su coartada, sólo apeló a comentarios vagos que no fueron bien recibidos por el tribunal”, “Tengo una vaga idea sobre el tema, pero, por favor, necesitaría que me lo explicases con mayor claridad”. 
El nervio vago (también conocido con el nombre de nervio cardioneumogástrico) por su parte, es uno de los 12 nervios conocidos como craneales. Se extiende desde el bulbo raquídeo y atraviesa los bronquios, la faringe, el corazón, el hígado y el estómago, entre otros órganos. Las lesiones en este mencionado nervio vago pueden generar dificultar para tragar, disfonía y voz ronca. Te pasaste toda la infancia oyendo la palabra: “Venga, vago, sal de la cama”; “No seas vago y haz los deberes”; “Vaya vago estás hecho, ordena ese cuarto”. Vago, vago, vago... El estribillo de nuestra niñez, probablemente lo más repetido por los padres y maestros. 
Tanto te lo dicen, que te lo acabas creyendo. Por más que te deslomes, que te dividas para hacer toda esa lista interminable de tareas con la que te enfrentas a diario, siempre hay algo en tu interior que te grita: “¡Eres un vago!”. Es como una fobia, llamémosla vagofobia, que puede acabar por hacer que distorsiones la realidad. Que te quedes cinco minutos más en la cama no te convierte en un holgazán, sobre todo si tienes en cuenta que no volverás a tener ni un minuto de descanso hasta que sean las once de la noche. ¡Y te levantas a las seis de la mañana! Nos criaron a base de repetirnos que el éxito sólo se alcanza con trabajo duro, cuando muchas veces el esfuerzo nada tiene que ver. 
Los adultos ya sabemos que hay muchos factores que importan igual que la dedicación: la suerte, los contactos, el momento... Pero te sientes tan vago por dejar esta noche los platos sin lavar. Y, quizá, en lugar de perezoso, lo que estás es agotado. Todos hemos sido holgazanes alguna vez. Unos más que otros y todos lo tenemos por una característica negativa de una persona (ya saben, la infancia), pero ¿y si resulta que podemos alcanzar el éxito precisamente gracias a nuestra pereza? Si te consideras un vago, sabrás encontrar la forma más fácil de hacer algo. Y esa es la tecla que hay que tocar para ser perezoso y lograr el éxito sin morir en el intento: 
1-No pierdes el tiempo en aparentar que trabajas más de lo necesario. Los perezosos quieren terminar su tarea en el menor tiempo posible y acaban por descubrir la manera de hacerla bien sin perder horas en (por ejemplo) reuniones inútiles que siempre se alargan más de la cuenta. 
2-Dominas el arte de la procrastinación y le sacas beneficio. Los vagos suelen dejar muchas cosas para mañana o para el último minuto. Dejarlo todo para el último tren les obliga a hacerlo bien, sin errores. 
3- Sabes delegar. Lo achacas a que eres un vago, sin embargo, delegar es algo importantísimo, porque nadie sabe ni puede hacerlo absolutamente todo. Los que quieren abarcarlo todo, a menudo van de supertrabajadores por la vida, cuando en realidad acaban por hacerlo todo mal. Y enfermos de estrés. 
4-Eres eficiente. Como empleas menos tiempo en hacer (bien) una cosa, tienes más horas para perder (por ejemplo) en Internet. Pero al final, si comparas el resultado de tu trabajo con el de quien ha dedicado el triple de horas que tú, verás que no lo ha hecho mejor. Simplemente, ha necesitado más tiempo para lo mismo. 
Los beneficios del ejercicio ya han sido muy estudiados anteriormente. Sabemos que mantenernos activos nos ayuda a evitar múltiples enfermedades como la diabetes, la obesidad, la hipertensión... también nos ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer o a mejorar la calidad de nuestro sueño. Ahora, una nueva investigación llevada a cabo en la Escuela Universitaria de Medicina de Boston en Massachusetts (EE.UU.) ha demostrado una relación entre los niveles de aptitud en la mediana edad, el volumen cerebral y el ejercicio o la ausencia de él. Así, las personas con peor condición física a lo largo de su vida, tienen el cerebro más pequeño 20 años después. 
El cerebro encoge. La investigación, llevada a cabo por Nicole Spartano, utilizó datos del Framingham Heart Study con un total de 1.583 participantes, con una edad media de 40 años y sin demencia o enfermedades del corazón. Todos ellos realizaron una prueba de rutina para evaluar su estado físico. 20 años más tarde, los expertos examinaron a los mismos individuos, evaluando tanto su aptitud física como imágenes por resonancia magnética del cerebro. Los resultados fueron incontestables: a menor aptitud física, menor tamaño del cerebro. 
Por cada disminución de 8 unidades en el rendimiento de la prueba física, el volumen cerebral disminuía de tamaño a un equivalente de 2 años de envejecimiento adicional. “Hemos encontrado una correlación directa en nuestro estudio entre la falta de ejercicio y el volumen del cerebro décadas posteriores, lo que indica el envejecimiento acelerado del cerebro”, explica Spartano. 
Pero si a pesar de estos datos quieres ser o convertirte en un vago, la decisión es tuya, y espera de la vida lo mismo que tu estas dispuesto a dar, es un tema que esta en pañales y el cual debemos dedicarle mas tiempo, pero tal parece que seguiremos viendo en nuestras ciudades a mas vagos cada vez...

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