sábado, octubre 09, 2021

Humildad

Tras un maravilloso sueño, hoy solo quiero: 
Encontrar los rastros, las huellas de la vida en el cauce de este río. 
En el trinar fiel de las aves que regalan un jolgorio exuberante, vestidas de lujo con multicolor plumaje... ¡ 
Ataviadas de lujo! 
Cuando el agua canta: 
Despavoridas huyen las penas. 
Regalan dicha amorfa y cristalina. 
Besa la Ribera vestida de verde. 
Las oscuras rocas son apenas lamidas por avisas lenguas, juguetonas, traviesas, con formato de burbujas: 
Transparentes y redondas marchan como parte del pelotón que emerge del centro de la tierra. 
Es tan maravilloso que a ese líquido manto: 
Bajan a retratarse las estrellas cuando el sol duerme. Solitas se maquillan con la venia de la Luna, cosmetóloga única que de azul las pinta con mechones blanquecinos. 
Todas en ritual consabido suben por la escalera de luz tejida por el Sol exclusivamente para ellas. ...y ellas, muy elegantes y coquetas, jaculan furtivas miradas y guiños...al mismo tiempo todas!
Un astral saludo con perfil de agradecimiento. 
Cuando la penumbra huye al silbido del Sol, llegan a éste, en tropel, las caritas tenues, veladas, que su rostro besan: 
El viejo < recién nacido> se sonroja con el arrojo estelar mostrado. 
Después de esa comunión, la calma se vuelve intensa marcha: 
Desde la solar sede como hormigas, como moléculas en fuga, el REY contempla compungido, la ansiosa gente que se avoraza a gastar el exiguo crédito de sus días restantes. 
Con la parsimonia y humildad del Señor Sol y las juveniles Estrellas, no se desgasta la vida; ellos tienen millones de instantes vividos que pautan su existir con Silente peregrinar y...¡ Ahí siguen, ahí estàn aún! 

Mtro. Juan Rosales Contreras 
29 de agosto 2021 
Cajititlán de los Reyes, 
Jalisco.

“En cuanto llego lo primero que noto 
en el horizonte es un lago muy hermoso. 
El cuarto mago es nuestro lago 
Que cerros y montañas hacen un rey coronado” 

Hansi R XII 

La página respira desesperada. 
Se niega a quedar en la muerte. 
Mueve sus brazos como guillotinas. 
La página tartamudea 
letras como remedio. 
¿Quién eres tú que ahora me invades? 
Tú que ablandas las piedras, 
Tú que provocas tregua en mis mitades. 
¿Quién eres tú, discreta, silenciosa? 
¿Por qué recoges mis despojos? 
Tu aroma me invade 
Y la página en que vivo respira. 
Las tormentas se detienen. 
¿Qué revolución haremos? 
¿Por qué vienes a la selva? 
Tus ojos me penetran 
Mansos revolucionarios- 
¿Dónde te he visto? 
¿En qué sueño? 

Juan Rosales

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