Por Alfonso Gutiérrez Martín
Estamos viviendo momentos muy complejos en nuestro
país, la incertidumbre es el pan de cada día, no sabemos qué
rumbo tomará el país. La gente opinamos muchas veces sin
saber cuál es el fondo de la situación política.
Una cosa es cierta, los afectos pueden más que los hechos
por eso es difícil hablar sobre estos temas candentes, quien
pertenece a un partido lo ve con sus ojos al igual el que
pertenece a otro. Los partidos es la percepción de algunos aparentemente han desaparecido de la escena, quienes hablan,
quienes critican, son más bien voces ciudadanas desesperadas
por no encontrar a un líder que represente sus intereses, sus
sentimientos, sus problemas.
Los partidos nunca se habían visto tan grises y opacos
frente a los problemas de la ciudadanía, a cada momento nos
encontramos con la novedad que ya renunciaron o están en
otro partido político. Quienes hablan fuerte –los pocos- son
del género femenino, cuando menos se ven en los medios Hay
quienes nunca han levantado la voz en el congreso. Los partidos
llamados pequeños están completamente despersonalizados, si
tuvieron alguna vez una causa por la cual luchar ya la dejaron, si
acaso está en un diario de recuerdos, no representan nada, más
que apoyo al partido en el poder y su único objetivo es pelear
las cuotas y prebendas y ¿el pueblo? Bien, gracias.
El Partido revolucionario ya no se sabe si va o viene, un día
dicen que apoyan otro día se contradicen, ya no pelean el voto
mayoritario sino quien quedará en las “pluris” en primer lugar,
salvo el caso de Coahuila y El Estado de México con ciertas
probabilidades de triunfo, no se ven movimientos en otros
estados que den aliento a sus bases, más bien se percibe una
desbandada a otros partidos. No existe un liderazgo fuerte,
inspirador que atraiga por más que lo quieran sus amigos. El
Partido acción nacional, completamente dividido dentro, muy
leales a su doctrina, pero casi nulas acciones que respondan
realmente a clamor popular.
Podrá decirse que si están trabajando, pero no se ven,
no se sienten, sobre todo este partido que siempre se ha
caracterizado por ser muy crítico y combativo. El partido
Morena todos sabemos que son tribus varias agrupadas en
torno al presidente que es quién prácticamente da todas las
directrices y está dispuesto a todo para que no se pierda el
poder, a quien los partidos temen por la manera como sabe
vengarse del que opina contrario a él. El MC está a las caiditas dando bandazos con astucia sin comprometerse ni con melón
ni con sandía para ver como saca raja y esperar el momento
oportuno para acomodarse donde pueda sobrevivir mejor.
Ya no hay principios, aunque lo digan dientes afuera. Bueno
hablar de principios en política es “Con interpretación según el
momento y la situación” .
¿Adónde quiero llegar con todo esto? que al final del camino
todo se convertirá en una mesa de negociaciones, de golpes
duros, de traiciones, de acuerdos en lo oscurito. Esto es sabido
a nadie extraña.
Pero ¿Cuál es la esperanza? Solo una cosa la unión y una
unión que atraiga el voto de la ciudadanía. sobre todo de las
clases medias que están muy irritadas. Están en espera del líder
que sume voluntades o buscar la misma ciudadanía unirse a un
candidato fuerte e independiente que realmente los represente.
La política es política, no debe asustarnos, pero lo que si
se percibe hoy con temor es el desaseo y que ya no se cuidan
las formas, ya no se respetan, militancias, trabajo, ya no hay el
mínimo respeto a quienes trabajan o han trabajado, las cúpulas
se despachan solas. El peligro es que haya una gran división y se
convierta esto en una torre de Babel donde ya nadie se entienda
y ganen lo que dañen más a México.
Dice un dicho cuando estés confundido Vuelve a lo básico”
¿Por qué no escuchar al pueblo y a la ciudadanía y atender sus
necesidades? Se debe hacer el esfuerzo ¿Usted qué opina? Ya
está escrito o es de pronóstico reservado.
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